LA PIEL REFLEJO DE LAS EMOCIONES

Written by Ángel José Dolón on. Posted in Anatomía

La piel

Hablar de la piel es hablar del tacto. Nuestra piel nos envuelve como un sobre gigantesco; es un órgano que recibe los estímulos táctiles o sensoriales y reacciona con sensaciones específicas ante cualquier tipo de contacto y nos sirve de frontera entre nosotros, los demás y el mundo al que estamos expuestos de forma continua.

La piel, el órgano más grande del cuerpo, alcanza del 15 al 20 por ciento del peso corporal, es un organismo de defensa, protección y aislamiento del cuerpo que nos pone en contacto con el mundo exterior. Está formada por tres capas unidas pero diferenciadas. La primera es la epidermis, luego está la dermis y la más profunda que es la hipodermis. La piel pesa en el hombre unos cuatro kilogramos, tiene una extensión aproximada de tres metros cuadrados y un espesor variable desde un milímetro en los párpados hasta cuatro milímetros en las palmas de las manos y pies.

FUNCIÓN

Entre las funciones más importantes de la piel están las siguientes:

  • Protección: Nos protege de las agresiones microbianas y materiales (calor, suciedad, etc…).

  • Contacto: Nos mantiene en contacto con el mundo que nos rodea, desde una simple caricia hasta un golpe que nos damos.

  • Respiración: A través de los poros de la piel se absorbe oxígeno para ayudar a los pulmones en la asimilación de la energía del aire.

  • Eliminación: Desechamos en forma de sudor las sustancias que el cuerpo no necesita.

  • Termorregulador: Regula la temperatura.

  • Estímulo sexual: Es nuestro mayor órgano sexual.

La piel de una persona siempre nos informa acerca de su estado de ánimo, es una frágil armadura que cubre al ser humano y que revela como un libro abierto sus emociones o problemas de salud. Muchas afecciones de la piel hunden sus raíces en trastornos emocionales sin resolver.

TIPOS DE PIEL

Una piel fina, suave indica un alma sensible mientras que una piel áspera nos sugiere dureza de sentimientos. Una piel sudorosa suele corresponder a una persona insegura, una muy seca (ictiosis) a alguien que controla sus sentimientos, que muestra una aptitud demasiado severa, rígida, poco suave.

Tacto maternal

BLOQUEO EMOCIONAL

El estrés es otro grave trastorno que se manifiesta a través de la epidermis. Los problemas de la piel son el signo de dificultades de nuestras vivencias con el mundo exterior. Por ser una envoltura corporal, representa la imagen que el ser humano tiene de sí mismo. Cualquier problema en la piel se relaciona con la vergüenza que la persona afectada siente ante sí misma.

En general, dichos problemas están relacionados con conflictos de separación:

  • Separación real vivida negativamente Pérdida de contacto con la madre, los amigos, la familia, etc.
  • Miedo a separarse, a quedarse solo.

  • Falta de comunicación.

Finalmente, conviene saber que la piel, y concretamente “la piel de los músculos”, es decir, la membrana que envuelve los músculos y algunos órganos “memorizan” nuestras emociones. Esto nos permite comprender por qué el tacto y algunas técnicas de masaje o terapias manuales tienen resultados tan sorprendentes, sobre todo en las manifestaciones de orden psicosomático.

La piel también es el órgano del cuerpo donde se manifiesta más la capacidad de cicatrización. Esto permite comprender que, a veces, determinadas cicatrizaciones de traumatismos, que se han hecho en contextos psicológicos difíciles, conducen al desarrollo de enfermedades o patologías en la zona recientemente traumatizada.

Emociones

Desde el momento del nacimiento, el sentido del tacto es nuestro modo de comunicación con el mundo que nos rodea y es mediante el que percibimos diferentes sensaciones de estímulos de carácter muy distinto. Estos estímulos se pueden diferenciar según su temperatura, consistencia, forma, rugosidad, etc., interaccionan con nuestro cuerpo estimulando diferentes receptores sensitivos especializados en discriminar incrementos o decrementos de temperatura, de diferentes presiones, etc… Cuando nos dan un masaje, el terapeuta mediante las diferentes técnicas que utiliza, es capaz de estimular selectivamente unos u otros receptores para conseguir un efecto localizado o global en el paciente. Para ello utiliza la estimulación de unos receptores de presión u otros dependiendo de si queremos conseguir un efecto general relajante o por ejemplo estimulante. De manera consciente o inconsciente el tacto comunica amor y puede producir cambios metabólicos y químicos en el organismo que ayudan a la curación. La estimulación táctil y las emociones pueden controlar las endorfinas (hormonas naturales del organismo que controlan el dolor y nuestra sensación de bienestar). Además el aumento progresivo de temperatura, normalmente suele llevar a un estado de relajación, mientras que un descenso de temperatura conlleva generalmente un efecto estimulante tanto en el sistema circulatorio como el sistema osteomuscular. "Tocar no es solo un estímulo placentero, sino una necesidad biológica".

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