Como ya os explicamos en el artículo anteriormente publicado existe una relación directa de las emociones con el dolor de espalda. En este artículo nos centramos en la zona cervical.  

Se cree que el 90% de la población sufre o sufrirá en algún momento de su vida dolor de espalda. La espalda está formada por infinidad de músculos, pero cuando hablamos de verdadero dolor de espalda, solemos referirnos al asociado a la columna vertebral. 

La columna vertebral es una estructura de 33 vértebras, distribuidas en las siguientes regiones: cervical, dorsal, lumbar y sacra. Emocionalmente hablando, la espalda representa nuestro sistema de apoyo. Es el centro gravitacional de nuestro cuerpo y organismo, y el que sea el epicentro corporal también está íntimamente ligado con que sea el centro por el que pasan otros mecanismos de diversos órganos y sistemas corporales. 

La columna es el eje del cuerpo. Encargada de sostenerlo todo, ya carga con suficiente peso como para encima tener que soportar los pesares emocionales, pero lo hace. Así, los sentimientos negativos pueden tener una relación directa con los dolores. 

La zona cervical es una de las principales afectadas y una de la que más efectos secundarios acarrea. Cada una de sus vértebras recibe la información y las emociones de una forma diferente y así repercute en el físico y en las diferentes partes del cuerpo. Conoce cómo funciona cada una. 

Zona cervical 

La parte superior de la espalda corresponde a la región del corazón y al centro energético cardíaco. Los dolores de espalda en esta zona se refieren a las primeras fases de la concepción, a las necesidades de base y a la estructura más fundamental del ser. Las 7 vértebras cervicales se refieren a la comunicación y al grado de apertura frente a la vida.

Vértebras Cervicales

 C1 o Atlas : Relacionada con la lengua y el cerebro. Da soporte a la cabeza, la mantiene en equilibrio. 

Cuando vivimos las situaciones de la vida con estrechez y rigidez, esta vertebra reacciona perdiendo sus funciones. Se paraliza por el miedo, la negatividad y la desesperación, provocando habitualmente la aparición de dolores de cabeza y problemas que afectan al sistema nervioso. 

C2 o Axis : Conecta con los órganos de los sentidos (ojos, nariz, orejas, boca-lengua). Aferrarse a viejas creencias y preocuparse constantemente y de forma excesiva por el futuro, esta vertebra reaccionara entrando en rigidez. Se perderá lubricación y surgirán irritación, calentamiento y dolor.  

 C3: Relacionada con la laringe. Cuando sentimos dolor en la C3 nos volvemos algo irritables con respecto a una persona o una situación. También está relacionada con las mejillas, la cara y el oído exterior. Está vinculada también con los problemas de falta de seguridad, de contacto y de estética, como acné y eccemas. Los problemas en esta vertebra pueden dar lugar a daños en el rostro, así como en las orejas y los dientes. 

C4, C5, C6 : Juega n un papel mayor en el lenguaje, la voz, (cuerdas vocales) y cualquier desarmonía en lo que a comunicación se refiere. Frecuentemente aparecen dolencias que afectan todo el sistema de comunicación verbal: boca, lengua, cuerdas vocales, faringe, etc., y todas las partes del cuerpo que se sitúan entre el nivel de la boca y de los hombros pueden estar afectadas. 

C7 : Guarda una especial vinculación  con la  tiroides , las manos, los codos, los brazos y  los hombros . Cuando está  afectada  es porque estamos  o hemos estado  ante conflictos de injusticia y/o  de sumisión, de doblegarnos contra nuestra voluntad. Cuando somos presa de emociones intensas en la vida o tenemos miedo de ser rechazados, la vertebra C7 nos avisará. 

La clave para encontrar un equilibrio entre el cuerpo y la emoción es conseguir una retroalimentación. Es decir, todos los pasos que tomemos para mejorar nuestro estado físico repercutirá en nuestro estado emocional, y viceversa. Aquí es donde entra la osteopatía y la terapia manual. 

Nuestro cuerpo y nuestra postura hablan. Desde la osteopatía tratamos la estructura global del cuerpo (fascia, músculos, articulaciones). 

El osteópata libera nuestro cuerpo y poco a poco y tras un tratamiento global vamos generando un bienestar en el cuerpo. 

En el próximo artículo hablaremos sobre las emociones relacionadas con las vértebras dorsales.