Ilustración de esguinces de tobillo¿Qué es un esguince de tobillo?

El esguince de tobillo equivale a lo que coloquialmente llamamos “torcerse el tobillo” y es una de las lesiones más comunes y que puede ocurrirnos en cualquier ámbito y edad. Uno puede torcerse el tobillo simplemente andando por la calle o practicando algún deporte, en cada caso y dependiendo de la edad y condición física del individuo, así como del vigor del ejercicio que preceda a la lesión, el grado de la lesión y su recuperación será en cada caso diferente.

En esta entrada queremos que tengáis unas nociones básicas sobre los diferentes tipos de lesión, sus grados y sobre todo consejos sobre como actuar para no empeorar la lesión hasta ser atendido por personal facultativo.

¿Cómo se clasifican?

El tobillo, una articulación de tipo bisagra, recibe cargas importantes, especialmente en la carrera o en deportes con giro sobre la extremidad.

Los esguinces del tobillo resultan del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo. El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia impide que el individuo pueda trabajar o practicar su deporte durante un periodo variable de tiempo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los esguinces de tobillo en la mayoría de los casos, curan rápidamente y no se convierten en un problema crónico.

Tipos de esguince de tobillo

      • Esguinces de primer grado: Son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas.
      • Esguinces de segundo grado: Los ligamentos se rompen parcialmente, con hinchazón inmediata. Generalmente precisan de un periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.
      • Esguinces de tercer grado: Son los más graves y suponen la rotura completa de uno o más ligamentos pero rara vez precisan cirugía. Se precisan ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen.

¿Cómo se tratan los esguinces?

El objetivo primario del tratamiento es evitar el edema que se produce tras la lesión. La aplicación de hielo es básica en los dos o tres primeros días, junto con la colocación de un vendaje compresivo. Si hay dolor al caminar, se le aplicará un vendaje funcional con tape y dependiendo del grado de lesión será progresivo el apoyo hasta conseguir una estabilidad adecuada. El tratmiento de rehabilitación será inmediato a los tres días aproximadamente donde iremos alternando aparatología con ultrasonidos, diatermia capacitiva, electroterapia, etc. masaje de drenaje en los casos de edemas o hematomas residuales post-traumáticos y en la última fase masaje Cyriax para tonificar y estabilizar el ligamento lesionado. Se aplicará un programa de rehabilitación apropiado para conseguir un retorno rápido a la actividad deportiva. Se puede conplementar la recuperación del pie con alguna ayuda homeopática para la inflamación y aportar una alimentación contra la acidosis, una dieta alcalina ideal para las estructuras ligamentarias.

El tratamiento inicial puede resumirse en cuatro palabras: Reposo, hielo, compresión y elevación.

Tratamiento con hielo y bendajes

      • Reposo: Es una parte esencial del proceso de recuperación. Si es necesario (háblelo con su médico), elimine toda carga sobre el tobillo lesionado. Si necesita bastones, siga los consejos de su médico o fisioterapéuta sobre la forma de usarlos: puede necesitar un apoyo parcial o una descarga completa dependiendo de la lesión y el nivel de dolor. El reposo no impide la realización simultánea de ejercicios en descarga, como la natación o la bicicleta estática.
      • Hielo: Llene una bolsa de plástico con hielo triturado y colóquela sobre la zona inflamada. Para proteger la piel, ponga la bolsa de hielo sobre una capa de vendaje elástico empapada en agua fría. Mantener el hielo durante periodos de aproximadamente treinta minutos.
      • Compresión: Comprimir la zona lesionada con un vendaje elástico. Éste protege el ligamento lesionado y reduce la inflamación. La tensión del vendaje debe ser firme y uniforme, pero nunca debe estar demasiado apretado.
      • Elevación: Mientras se aplica hielo, eleve la zona lesionada por encima del nivel del corazón. Continúe con este procedimiento en las horas siguientes, con el vendaje de compresión colocado.

Incorporación a la actividad deportiva

Para volver a practicar deportes, generalmente se recomienda que la inflamación o el dolor no existan o sean mínimos y que puedan realizarse saltos hacia delante o hacia los lados sobre el tobillo lesionado sin sentir dolor ni inestabilidad. En los esguinces más graves es una buena idea proteger el tobillo con una tobillera o una ortesis para disminuir la probabilidad de nuevos episodios de esguince. Su médico y entrenador deben guiarle en su retorno a la práctica deportiva.

En la mayoría de los casos se utiliza el taping neuromuscular o kinesiotaping con la finalidad de sujetar los ligamentos durante la rehabilitación y posteriormente en el inicio de la práctica deportiva ayudando a la correcta circulación de la zona lesionada.