La Enfermedad de Blount, tibia vara u osteocondritis deformante de la tibia es un trastorno del crecimiento que afecta a los huesos de la parte inferior de la pierna y los hace curvarse hacia afuera. En los niños más pequeños, solo se ve afectada la tibia. En los adolescentes, se suele ver afectada tanto la tibia como el fémur.

Muchos bebés nacen con las piernas arqueadas levemente por haber estado en el pequeño espacio del vientre materno. Las piernas suelen enderezare a medida que el niño crece y comienza a caminar.

La enfermedad de Blount es diferente. La curva empeora si no recibe tratamiento; por lo tanto, es muy importante un diagnóstico precoz.

Factores de riesgo

La mayoría de los niños con enfermedad de Blount tienen sobrepeso o aumentaron de peso muy rápidamente. También es más común en personas con ascendencia africana, en niños que comenzaron a caminar de muy pequeños y en niños que tienen un familiar que tuvo la enfermedad.

En la Enfermedad de Blount, el cartílago de crecimiento (una zona de tejido óseo en crecimiento) de la parte superior de la tibia recibe mucha presión. Como resultado de esto, el hueso no puede crecer normalmente. La parte lateral (externa) de la tibia continúa creciendo, pero la parte interna del hueso no lo hace.

Este crecimiento irregular del hueso hace que la tibia se incline hacia afuera en lugar de crecer derecha. Además, una de las piernas puede volverse levemente más corta que la otra.

Signos y síntomas

El síntoma más obvio de la enfermedad de Blount es la curvatura de la pierna debajo de la rodilla. En los niños pequeños, no suele causar dolor, pero afecta su manera de caminar. En el caso de los adolescentes y preadolescentes, la enfermedad de Blount provoca dolor en las piernas a medida que empeora con la actividad.

Además de curvarse, la tibia puede girar y hacer que los dedos de los pies se tuerzan hacia adentro en lugar de estar derechos.

Con el tiempo, la enfermedad de Blount puede provocar artritis en la articulación de la rodilla y, en casos graves, problemas para caminar.

Diagnóstico

Cuando los médicos sospechan que están ante un caso de enfermedad de Blount, es posible que recomienden llevar al niño a un especialista en traumatología para concretar diagnóstico.

Los cambios leves en los huesos son difíciles de detectar en niños de menos de 2 años porque las piernas arqueadas podrían ser normales y enderezarse por sí solas. Para los médicos es más fácil diagnosticar la enfermedad de Blount cuando los niños tienen más de 2 años.

Tratamiento osteopático

El tratamiento de la enfermedad de Blount depende de la edad del niño y del nivel de curvatura del hueso.

Los procedimientos osteopáticos orientados al alineamiento y equilibrio funcional de la extremidad inferior mejoran la función y deben reducir los riesgos de disfunciones compensatorias que conducen más adelante hacia la artrosis de rodilla.

Por lo general este tipo de tratamientos se realizan a partir de los 9 años. No obstante, antes de esta edad debe valorarse cualquier perdida del equilibrio funcional en la alineación de las extremidades inferiores, con especial atención al arco central de los pies, cabeza de peroné, rotaciones tibiales, zona iliaca y L3. Teniendo siempre en cuenta el componente visceral. Siempre se tratará de hacer todo lo mejor para el niño trabajando en equipo con los especialistas en traumatología y ortopedia.

Pronóstico

La mayoría de los niños que reciben tratamiento para la enfermedad de Blount mejoran y llevan vidas activas.

Si la causa de la enfermedad de Blount es el sobrepeso, es importante que los padres ayuden al niño a alcanzar y mantener un peso saludable. Esto puede reducir el esfuerzo de los huesos y las articulaciones y prevenir otros problemas de largo plazo debido al aumento de peso, como la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardíaca).