Otros nombres: Enfermedad por hígado graso,

 Esteatosis hepática, Hígado adiposo

¿Qué es la enfermedad por hígado graso?

El hígado es el órgano más grande dentro del cuerpo. Ayuda a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar las toxinas. La enfermedad por hígado graso es una afección en la que se acumula grasa en el hígado. Hay dos tipos principales:

  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico
  • Enfermedad del hígado graso por alcohol, también llamada esteatosis hepática alcohólica

¿Qué es la enfermedad del hígado graso no alcohólico?

La enfermedad del hígado graso no alcohólico es un tipo de hígado graso que no está relacionada con el consumo de alcohol. Existen dos tipos:

  • Hígado graso simple: Hay grasa en el hígado, pero poca o ninguna inflamación o daño en las células del hígado. En general, el hígado graso simple no es demasiado serio como para causar daño o complicaciones al hígado
  • Esteatosis hepática no alcohólica: Existe inflamación y daños en las células del hígado, y grasa. La inflamación y el daño de las células del hígado pueden causar fibrosis o cicatrización del hígado. La esteatosis puede causar cirrosis o cáncer de hígado

¿Qué es la enfermedad del hígado graso por alcohol?

Como su nombre lo indica, la enfermedad del hígado graso por alcohol se debe al alto consumo de alcohol. Su hígado descompone la mayor parte del alcohol que bebe para que sea eliminado del cuerpo, pero el proceso de descomposición puede generar sustancias dañinas. Estas sustancias pueden dañar las células del hígado, provocar inflamación y debilitar las defensas naturales del cuerpo. Cuanto más alcohol usted bebe, más daña su hígado. La enfermedad del hígado graso por alcohol es la etapa más temprana de la enfermedad del hígado por el alcohol (o hepatopatía alcohólica). Las siguientes etapas son la hepatitis alcohólica y la cirrosis.

¿Quién está en riesgo de tener enfermedad por hígado graso?

Los investigadores no conocen la causa del hígado graso, pero sí saben que es más común en personas que:

  • Tienen diabetes tipo 2 y prediabetes
  • Tiene obesidad
  • Son de mediana edad o mayores (aunque los niños también pueden sufrirla)
  • Tienen altos niveles de lípidos (grasas) en la sangre, como colesterol y triglicéridos
  • Tienen presión arterial alta
  • Toman ciertos medicamentos, como los corticoides y algunas medicinas contra el cáncer
  • Tienen ciertos trastornos metabólicos, incluyendo síndrome metabólico
  • Pierden peso muy rápido
  • Tienen ciertas infecciones como la hepatitis C
  • Han estado expuestos a algunas toxinas

La enfermedad del hígado graso por alcohol sólo ocurre en personas que beben mucho, especialmente aquellas que han estado bebiendo durante un largo período de tiempo. El riesgo es mayor para bebedores empedernidos de alcohol obesos, mujeres o quienes tienen ciertas mutaciones genéticas.

¿Cuáles son los síntomas del hígado graso?

En general, tanto la enfermedad de hígado graso como la enfermedad del hígado graso por alcohol son afecciones silenciosas que tienen pocos o ningún síntoma. Si presenta síntomas, puede sentirse cansado o tener molestias en el lado superior derecho del abdomen.

¿Cómo se diagnostica el hígado graso?

Debido a que a menudo no hay síntomas, no es fácil diagnosticar la enfermedad por hígado graso. Su médico puede sospechar que la tiene si obtiene resultados anormales en pruebas del hígado que se haya hecho por otras razones. Para hacer un diagnóstico, su médico utilizará:

  • Su historia clínica
  • Un examen físico
  • Varias pruebas, incluyendo análisis de sangre y de imágenes, y a veces una biopsia

Durante el examen físico, su médico lo examinará y verificará su peso y altura. También buscará signos de hígado graso, como:

  • Hígado agrandado (hepatomegalia)
  • Signos de cirrosis como ictericia, una afección que causa que la piel y el blanco de los ojos se vean amarillo

¿Cuáles son algunos cambios en el estilo de vida que pueden ayudar con la enfermedad del hígado graso?

Si usted tiene cualquiera de los tipos de enfermedad del hígado graso, hay algunos cambios en el estilo de vida que pueden ayudar:

  • Consuma una dieta saludable, limitando la sal y el azúcar, además de comer muchas frutas, verduras y granos integrales
  • Obtenga las vacunas contra la hepatitis A y B, la gripe y la enfermedad neumocócica. Si usted tiene hepatitis A o B junto con hígado graso, es más probable que conduzca a insuficiencia hepática. Las personas con enfermedad hepática crónica son más propensas a contraer infecciones, por lo que las otras dos vacunas también son importantes
  • Haga ejercicio con frecuencia, lo que le puede ayudar a perder peso y reducir la grasa en el hígado

¿Cómo ayuda la osteopatía a mejorar nuestro hígado?

Toda esta sintomatología hace que una persona con el hígado perezoso tenga problemas de salud y mala calidad de vida. Desde la osteopatía visceral abordamos esta lesión teniendo en cuenta diferentes estructuras.

En primer lugar, trabajamos a nivel de la lesión que se establece en las vértebras dorsales correspondientes (D6-D10).

Si hay síntomas en músculos del hombro (manguito de los rotadores, pectoral, bíceps…), ligamentos y tendones del hombro y codo también los tratamos.

Es fundamental trabajar los ligamentos que van desde el hígado al diafragma y a su vez a la espalda, quitar tensión de las vísceras cercanas al hígado, y sin duda bombear el hígado y drenarlo.

Tratamos igualmente la articulación de la clavícula, la escapula y sus músculos que unen con la columna. Nos aseguramos de que la movilidad de las costillas sea también correcta.

Además del tratamiento manual es recomendable hacer una dieta depurativa, dar descanso al cuerpo de todos aquellos alimentos inflamatorios. El organismo lleva siempre un cierto retraso a la hora de limpiar, así que quitar ciertos alimentos dará sus efectos a largo plazo porque necesita su tiempo para depurar. En este proceso es normal el cansancio y la ansiedad, lo que se puede llamar crisis aguda en la que todo puede empeorar unos días para empezar a equilibrarse…