Cambios durante el embarazo

Durante el embarazo el cuerpo de la mujer sufre diversas modificaciones a medida que el bebe va creciendo. En cada trimestre del embarazo, el cuerpo de la mujer deberá adaptarse a una serie de cambios físicos provocados por los cambios hormonales:

  • El útero aumenta considerablemente de tamaño para albergar el feto; esto se traduce en el aumento de elasticidad de los ligamentos a nivel de la pelvis y el pubis (sínfisis púbica), y a su vez facilitará la salida del bebé en el momento del parto. Por otro lado, el empuje del útero hacia arriba hace desplazarse a todo el sistema visceral que se comprime contra el diafragma
  • A lo largo del embarazo aumenta el peso considerablemente, lo que produce un cambio del centro de gravedad del cuerpo hacia delante, provocando un aumento de la curvatura de la columna lumbar, que hace retroceder a la pelvis y puede producir dolores de espalda, ciáticas…
  • El diafragma se ve presionado por el empuje de la masa del útero dificultando su movimiento y con ello la respiración de la madre
  • Aparecen los edemas y varices por un aumento de presión venosa en las piernas
  • Se ingieren más alimentos y las digestiones son más costosas y prolongadas. Es interesante procurar tener el aparato digestivo en las mejores condiciones posibles y seguir pautas alimentarias correctas

A diferencia que la medicina oficial, la medicina osteopática no va a preocuparse en exceso de unos síntomas, sino que va a realizar siempre la relación de la estructura corporal con los síntomas que pueden aparecer en cada etapa de la gestación. La osteopatía tiene como base de su estudio al sistema nervioso y a los tejidos del cuerpo, incluyendo aquí el órgano más grande en extensión que es el tejido conjuntivo o conectivo, que como su nombre indica conecta todo el organismo y une todas sus partes haciendo que haya una continuidad de este tejido en todo el cuerpo, siendo sólo uno. Para nosotros no existen las fascias sino la fascia, una única telaraña que tiene continuidad por todo el cuerpo, que envuelve órganos, huesos, tapiza, nutre, cicatriza, sostiene…y es la via de expansión de arterias, vasos y nervios.

Todo el sistema visceral, el aparato locomotor y el sistema endocrino de la madre tiene que adaptarse al incipiente aumento de tamaño del feto; el osteópata ayuda a que estos cambios del cuerpo de la madre estén dentro de las constantes y equilibrio homeostático. Pero, sobre todo, la Osteopatía ayuda a la madre a optimizar los recursos fisiológicos de los que dispone para colaborar con la preparación de un parto más fácil, fluido, y sin miedo. El trabajo del ajuste del cuerpo es primordial para movilizar diafragma, costillas, zona torácica y visceral, haciendo hincapié en la primera costilla y su relación con el ganglio estrellado que mejorarán la irrigación del pecho y la producción de leche, con un buen trabajo de la esfera craneal. Todo ello va a influir de manera muy positiva en el bebé.

Beneficios de la Osteopatía a nivel estructural

  • Antes del Embarazo

Trabaja la infertilidad de origen mecánico, equilibrando estructuras físicas como el cráneo, la pelvis y sus órganos, el diafragma, las vértebras, el sistema nervioso…  que repercuten en la producción hormonal y facilitan el viaje del óvulo y los espermatozoides.

Ayuda a preparar el cuerpo para acoger a una nueva vida y para prevenir los pequeños trastornos que pueden comprometer a la fecundación.

  • Durante el Embarazo

Indicada para el dolor inguinal que produce la dilatación del cartílago que une los huesos del pubis (sínfisis púbica).

Ayuda a mitigar los efectos de la sobrecarga de la espalda por el cambio del centro de gravedad de la madre debido al aumento de peso.

Alivia problemas de mala circulación, calambres, tensión muscular, etc.

Actúa en profundidad sobre la respiración y el diafragma como eje importante de las cadenas musculares relacionadas con periné, la pelvis y la capacidad elástica del sacro.

Hipotonía de la musculatura abdominal.

  • En el Postparto

Recuperación del suelo pélvico.

Prolapsos, caída de vejiga y útero.

Incontinencia urinaria.

Distensión de la sínfisis pubiana.

Dolores en la columna y posibles ciáticas.

Variación de los ritmos urinario y estreñimiento.

Dolor durante el coito.

Disminución de la sensibilidad durante las relaciones sexuales, o incluso anorgasmia (ausencia de orgasmos)

Adherencias y fijaciones en todo el tejido derivado de cesáreas y episiotomías.

Beneficios de la terapia craneosacral para embarazadas

Son múltiples las ventajas que ofrece la técnica sacro craneal para las mujeres embarazadas y también para el bebé. Entre ellas destacamos las siguientes:

  • Relajación física y mental.
  • Expansión del cuerpo, pasando de la contención a la expansión, o lo que es lo mismo, a la recolocación corporal.
  • Fortalecimiento de los músculos pélvicos y de la columna vertebral.
  • Regeneración de la piel.
  • Favorecimiento del parto natural. La madre aprende nuevas posturas que le ayudarán a que el hueso sacro se abra en el momento de dar a luz, a la vez que prepara al bebé para que esté más cómodo.
  • Disminuye la ansiedad y los cambios de humor.
  • Recuperación del parto más rápida, tanto psicológica como física, tras el esfuerzo del alumbramiento.

En CIO llevamos muchos años tratando a embarazadas, mejorando las condiciones del sistema para poder tener un parto más natural y llegar a ese momento en un estado óptimo, pues es necesario que la pelvis conserve su plena elasticidad en los tejidos en las articulaciones con el fin de facilitar el expulsivo.