Alguna vez has puesto atención sobre lo que tu cuerpo necesita, o sólo satisfaces tus necesidades básicas sin darle importancia a lo que realmente tu cuerpo te dice.

Emoción viene del latín “emotio” y significa “impulso que induce a la acción”. La emoción es energía en movimiento que hace reaccionar al organismo y por tanto se manifiestan en nuestro cuerpo. De manera que las emociones dan lugar a una acción si se procesan adecuadamente, o por el contrario, pueden bloquear el cuerpo si no se procesan adecuadamente.

Un síntoma es como un aviso que se mantiene en el cuerpo hasta que se le hace caso. Cuando ya hace tiempo que te está avisando y no le prestas atención, se manifiesta en una enfermedad que expresa lo que está ocurriendo. No es tan importante la enfermedad en sí, como el órgano afectado.

 

A continuación ponemos unos ejemplos de emociones y la relación que tienen con determinados órganos.

En próximas publicaciones entraremos en profundidad con cada uno de ellas.

 

Alegría

Es la emoción del corazón, serena la mente. El embajador del corazón, el pericardio, aporta alegría y felicidad al corazón, mediando y regulando las relaciones personales.

Se dice que una estimulación excesiva de los sentidos o una excesiva permisividad apasionada de la excitación y el placer distraen y molestan a la mente y perturban el corazón, causando la inflamación de su fuego. Demasiada exuberancia sugiere un corazón desequilibrado.

Tristeza o pesar

Se origina en la decepción o con mas gravedad, en la separación o la perdida, Se dice que afecta principalmente a los pulmones. Expresada en su sonido como “llanto”.

La tristeza se siente en el corazón y afecta a todo el pecho produce pesadez, falta de aliento, cansancio y depresión. Necesitamos tiempo para expresar nuestra tristeza; los ritos establecidos nos ayudan a afrontar mejor esas situaciones.

Precaución

Surge de la inseguridad y tiende a depauperarse el bazo, que pertenece al elemento tierra que a su vez implica sostén, nutrición y primera crianza.

La precaución oprime el pecho y los hombros y cortando la respiración podemos quedar inmovilizados por la precaución.

Exceso de pensamiento
Esta emoción es similar a la precaución, pero se refleja específicamente en nuestra capacidad para el trabajo mental. El bazo puede verse afectado por el exceso de pensar empeorándolo por la falta de ejercicio y las comidas irregulares.

Un bazo débil puede manifestarse en la obsesión por el orden y el detalle; hacer listas interminables, contar las calorías o convertirse en un maníaco de la pantalla del ordenador.

Miedo

El miedo se asocia con los riñones, afecta la boca del estomago. En los niños se manifiesta en los miedos nocturnos y en mojar la cama. Los adultos con deficiencia renales y constituciones débiles; pueden ser propensos a miedos irracionales a o la ansiedad, insomnio, sudor espontáneo y sequedad bucal.
El miedo no aceptado se transfiere a veces a un poderoso impulso por acometer ocupaciones o pasatiempos arriesgados, que justifican el enfrentamiento con el miedo.

Terror

Esta se parece al miedo pero es mas extremada es idéntica al choque, Asociado con el trauma físico o emotivo, afecta los riñones. El choque se caracteriza por la perdida de memoria, desorientación, palpitación, vértigo, temblores, sudoración y desmayos un choque no resuelto paraliza la energía.

Ira

Es la emoción del hígado, puede adoptar varias formas modificadas entre ellas, la irritabilidad, la frustración, la envidia y la rabia. Un sabor amargo en la boca, ojos enrojecidos o amarillentos, rubor en la cara y el cuello, vértigo y especialmente dolores de cabeza son los signos.