El entrenamiento continuo que realizarán los corredores causan un estrés de todo el sistema musculo-esquelético, principalmente de toda la musculatura de la extremidad inferior. Músculos como cuádriceps, isquiotibiales, gemelos, glúteos, tensor fascias lata y la musculatura del pie son sobrecargados, provocando fatiga, contracturas musculares y dolor.

Miriam Talens compitiendo

Una de las terapias más aplicadas en atletismo es el masaje de recuperación o descarga muscular de toda esa musculatura más afectada en el corredor. Dependiendo de la modalidad , se sobrecargán más unos músculos u otros.

Esas fatigas, contracturas musculares y molestias no dejan entrenar al corredor con normalidad, alterando su postura y biomecánica deportiva, provocando limitación en su rendimiento deportivo. Esto a la larga puede ocasionar la posibilidad de sufrir las típicas lesiones del corredor tales como por ejemplo la tendinitis por sobrecargas en rodilla, entesitis en donde se inserta el músculo afectado como en el tendón de aquiles que es muy frecuente, lesiones musculares de isquiotibiales o cuadriceps, etc…
Por todo esto, el masaje se ha convertido en una terapia imprescindible para los corredores con el fin de ayudar a eliminar substancias de desecho producidas por el entrenamiento, todas estas molestias musculares, la fatiga y relajar los músculos, recuperándolos de las cargas de entrenamiento y así prevenir las lesiones. El objetivo final es volver a entrenar y competir con total normalidad.

Técnica de masaje

Este tipo de masaje muscular es inicialmente superficial con el objetivo de preparar la piel y la musculatura para más tarde, poder llegar en profundidad a la musculatura más afectada. No es un masaje de placer meramente dicho, sino que a veces es todo lo contrario ya que provocamos irritación por el hecho de llegar en profundidad e “hincar” los dedos en el músculo provocando la relajación de la musculatura. Se empieza con pases con las palmas de las manos haciendo amasamientos superficiales, para después pasar a técnicas más profundas. Finalmente se realizan presiones, fricciones y amasamientos profundos, yo personalmente me gusta terminar con unos estiramientos de los músculos afectados para relajar y soltar las fibras que han estado tensas. La duración del masaje dependerá siempre de como esté el tono muscular y el propio corredor, pero normalmente se tarda entre 30-40 minutos aproximadamente.

Nuestro consejo es hacer un masaje una o dos veces al mes, siempre en función de cada deporte, de cada corredor y dependiendo del ciclo de entrenamiento. Se debe dejar entre dos o tres días antes de una competición o entrenamiento intenso como norma general para poder hacer el masaje profundo pero todo dependerá del deportista y del profesional que le trabaje; y como último recomendamos no esperar a sufrir molestias y/o fatiga muscular, aconsejando realizar el masaje de una forma regular, buscando la semana y el día apropiado para hacerlo que suele coincidir con el día de descanso de su plan de entrenamiento.