Los términos «abductor» y «adductor» se utilizan frecuentemente para referirse a los músculos abductores y adductores de la cadera, pero en realidad, estos términos definen de forma general dos tipos de músculos según el movimiento que realizan: los abductores realizan movimientos de abducción y los adductores realizan movimientos de aducción. Estos son los movimientos laterales de alejamiento y acercamiento de miembros del cuerpo respecto al plano sagital o línea media del cuerpo.

Los abductores de la cadera, también llamados abductores del miembro inferior se sitúan en la parte externa del muslo y glúteos. Los más importantes son el glúteo mediano, el glúteo menor y el músculo piramidal. Los adductores de la cadera se sitúan en el interior del muslo y los más importantes son el aductor mayor, el aductor mediano y el músculo pectíneo.

LESIONES MAS FRECUENTES

Distensión del abductor

También se conoce como distensión inguinal, y se produce en la pelvis, ingle y cadera, como consecuencia de un movimiento violento de la cadera. Los principales síntomas son un dolor intenso y un hematoma.

Distensión del músculo iliopsoas

Es el resultado de una flexión violenta de la cadera contra resistencia. Los síntomas son un dolor, un hematoma, pérdida de sensibilidad y debilidad en el cuádriceps.

Distensión del músculo recto abdominal

Provoca un dolor intenso, hematoma e incluso edema. Es el más habitual en deportes como el fútbol, tenis, remo o halterofilia.

Luxación de cadera

Es la pérdida de la relación articular normal entre la superficie de la articulación del fémur y la pelvis, causadas normalmente por un accidente de tráfico o laborales en los que la cadera sufre un golpe brusco

Rotura de abductores

Una rotura en el músculo aductor medio puede ser de dos clases: parcial o total. Si la rotura es parcial será de grado 1, y no es más que una simple rotura de fibras. Se sitúa normalmente en la inserción del músculo en el hueso fémur o en el pubis. Las roturas parciales de grado 2 o 3 se suelen localizar en el propio músculo, aunque en menor medida también en su origen pubiano.

Lesiones agudas del muslo

Es causado por una contusión o estiramiento más allá del límite de tolerancia del músculo. Dentro de esta categoría, las lesiones más comunes son: contusión del muslo, distensión de los isquiotibiales y desgarro de cuádriceps.

Tratamiento

  • Lo más importante y en un primer tiempo es el reposo (fase aguda).
  • Después de esta primera fase podemos empezar el tratamiento osteopático.
  • El principal objetivo del osteópata es recuperar la funcionalidad global del paciente; atendiendo la anatomía y fisiología y aplicando técnicas concretas para su corrección.
  • Prestaremos mayor atención a una posible dismetría de miembros inferiores.
  • La normalización de la zona lumbar y pelvis también será clave para el tratamiento.
  • Trabajo isométrico de los adductores y abductores. Trabajo isométrico de los rectos del abdomen y de los oblicuos. Puede ayudar en los casos muy sintomáticos a obtener un alivio del dolor en las zonas miotendinosas.
  • Este tratamiento se complementará con estiramientos y trabajo excéntrico de la musculatura abdominal, adductores, cuadrado lumbar, isquiotibiales, tríceps sural y psoas iliaco. Si se realiza después del trabajo isométrico, se soporta mejor. La elongación que se da en el trabajo excéntrico muscular facilitará la regeneración del tejido conjuntivo dañado.

En conjunto con este tratamiento se recomiendan sesiones de fisioterapia avanzada donde se trabajará con:

  • Terapia manual
  • Fisioterapia invasiva
  • Readaptación progresiva a la carga.

En nuestro centro estaremos a su disposición para cualquier duda sobre este tipo de lesiones o cualquier otra consulta.