La neuralgia de Arnold, también conocida como neuralgia occipital, es un trastorno que produce dolor en la parte de atrás de la cabeza que irradia hacia adelante hasta el ojo del mismo lado, se ubica en un solo lado. 

Es una condición muy común, que suele confundirse con problemas como la migraña y las afecciones de la columna cervical. 

Este dolor que puede durar varios días e incluso semanas si no se trata adecuadamente. En este artículo te explico por qué ocurre, como diferenciarlo de otros problemas y te doy varios consejos útiles que te ayudarán a aliviarlo rápidamente.

Qué es la neuralgia de Arnold

La Neuralgia de Arnold es un trastorno bastante común, también es conocida como neuralgia occipital. 

Como su nombre lo indica es una afección del tipo neuralgia, esta palabra significa inflamación de un nervio.

En este caso la neuralgia afecta a un nervio que tiene nombre propio, el nervio de Arnold, también llamado nervio occipital, que se localiza en la parte de atrás de la cabeza, uno a cada lado, desde allí sigue un trayecto ascendente por el cráneo. Su función es brindar la capacidad de movimiento a los músculos de la nuca, así como la sensibilidad al cuero cabelludo.

Por qué se inflama el nervio de Arnold

Este trayecto nervioso se afecta ante ciertas condiciones que incluyen:

Malas posturas.  Mantener la cabeza en extensión por mucho tiempo (es decir mirar hacia arriba con la cabeza hacia atrás), por ejemplo, al limpiar ventanas, ordenar armarios, pintar, arreglar paredes, trabajar con el computador por tiempo prolongado en una postura inadecuada.

Traumatismos.  Es posible que el nervio se inflame después de traumatismos en la cabeza o el cuello.

Tensión emocional.  La tensión emocional se manifiesta de forma distinta en cada persona.  Algunos sufren de gastritis, otros del colon y un gran número de personas lo manifiestan como tensión en los músculos del cuello.  Esta tensión sostenida de los músculos comprime el nervio inflamándolo, lo que produce dolor.

Alteración en la normal anatomía de las vértebras.  Los procesos como la artrosis, espondilitis y varios trastornos reumáticos pueden afectar la dinámica de la columna cervical originando una neuralgia de Arnold.

Síntomas que acompañan a la neuralgia occipital

Esta afección produce un intenso dolor de cabeza.  Se presenta en forma de ráfagas o corrientazos, localizado por lo general en un solo lado, que se origina en la parte posterior del cráneo, irradiando hacia la frente y ubicándose cerca del ojo.

De forma característica se sienten calambres o corrientazos cuando se hace presión en la parte de atrás de la cabeza. Este dolor puede tener una duración que va desde pocas horas hasta varios días.

Es posible que el dolor se acompañe por otras molestias, principalmente nauseas, lo cual es común en el caso de dolores muy intensos, debido a la activación del sistema nervioso autónomo. Otro síntoma es el mareo, que suele estar presente en varias afecciones que involucran a la columna cervical.

La neuralgia de Arnold puede confundirse con otras causas de dolor de cabeza

Existen otras enfermedades que pueden producir dolor en la parte posterior de la cabeza y que por lo tanto pueden confundirse con la neuralgia de Arnold.

Las dos que con mayor frecuencia pueden diagnosticarse de forma errónea son la migraña y la cefalea tensional.

Diferencias entre la neuralgia de Arnold y la migraña

Es muy común que los pacientes llamen migraña a cualquier tipo de dolor de cabeza.  La migraña es una entidad muy característica, que tiene diferencias importantes con la neuralgia de Arnold:

La migraña ocurre en forma de crisis que dura desde horas a pocos días tras lo que desaparece por completo.  La neuralgia de Arnold puede durar muchos días sin alivio.

El dolor de la migraña es como un latido que se presenta en uno de los lados de la cabeza.  La neuralgia es un dolor como una presión o una ráfaga que se ubica en la parte de atrás de la cabeza, detrás de la oreja.

La migraña se desencadena por algunos alimentos, la neuralgia de Arnold se origina tras un traumatismo o malas posturas.

Los pacientes con migraña saben cuándo comienza la crisis, eso se conoce como aura.  Es una especie de aviso que puede ser un destello de luz o algo que la persona siente. Esto no existe en la neuralgia.

Diferencias entre la neuralgia de Arnold y la cefalea tensional

La cefalea tensional es un trastorno que produce dolor en la parte posterior de la cabeza y la nuca.

En este caso el dolor es debido a la tensión de los músculos del cuello que se insertan en la base del cráneo, como es el caso del músculo trapecio.

Este dolor abarca toda la parte de atrás de la cabeza y cuello, es decir, afecta a ambos lados y se describe como una sensación de presión.  Quien lo padece acude a consulta refiriendo que siente «como si tuviera un casco apretado en la cabeza».

Es posible que una persona con neuralgia de Arnold tenga a una cefalea tensional en forma simultánea.  En este caso sentiría dos dolores distintos, el opresivo en el cuello y el corrientazo que va del cuello hacia el ojo.

Tratamiento de la neuralgia de Arnold en personas con dolor persistente

Tratamiento Osteopático

Se realizará un estudio de las disfunciones mecánicas musculoesqueléticas, craneales y viscerales. Éstas se integrarán en la cadena lesional, propia del paciente, para establecer un protocolo de tratamiento adecuado.

Junto al tratamiento médico la fisioterapia y la osteopatía, juegan un papel fundamental para eliminar las compensaciones y los dolores referidos. El masaje, la terapia manual, el tratamiento craneal, los estiramientos y una correcta higiene postural, se ha demostrado que son muy eficaces para el tratamiento.

Las técnicas manuales son altamente recomendadas y consiguen resultados muy efectivos. Los tratamientos osteopáticos son un remedio preventivo muy aconsejable, espaciando la aparición de las crisis, la intensidad y duración.

La fisioterapia suele ser una gran aliada en el alivio del dolor en estos pacientes, especialmente cuando hay lesiones asociadas de la columna cervical.

 Respecto al tratamiento prestaremos atención a actitudes posturales inadecuadas, como estar mucho tiempo con la cabeza orientada hacia arriba (en el ordenador, leyendo, ciclistas, etc.) ya que disminuye el espacio suboccipital provocando una mayor compresión del nervio y acortamiento de los músculos suboccipitales y de la nuca. El estrés y tensión emocional contribuyen también a una postura de hombros enrollados y ascendidos, sufriendo los músculos trapecio y esternocleidomastoideo una sobrecarga importante. Estos dos factores contribuyen a la aparición de puntos gatillo miofasciales que serán responsables de del dolor referido antes mencionado.

El tratamiento de estos puntos gatillo (punción seca), así como Reeducación Postural y ejercicios de control motor cervical, constituirán la piedra angular del tratamiento en las neuralgias occipitales de origen musculoesquelético.

Consejos para aliviar el dolor producido por la neuralgia de Arnold

Este dolor suele ser bastante molesto, lo que lo hace desesperante.  Por lo que vamos a compartir una serie de consejos para ayudarles a aliviarlo mientras acuden para ser evaluados y tratados por el especialista.

Aplicar calor.  EL calor alivia la tensión muscular asociada, lo que disminuye la compresión sobre el nervio.  La mejor forma de aplicar calor es humedecer una toalla pequeña en agua caliente y colocarla a nivel de la parte de atrás de la cabeza.  El calor húmedo es mejor que el calor seco que se obtiene colocando directamente una manta eléctrica.

Masaje de los músculos del cuello. Luego de aplicar calor puede ser recomendable dar un suave masaje en los músculos del cuello.

Aplicar hielo sobre el foco del dolor.  Algunos pacientes se benefician de esta técnica, consiste en tomar un cubito de hielo y hacer un masaje suave circular a ambos lados de la base del cráneo, en el punto donde emerge el nervio.  El hielo produce un efecto anestésico y antiinflamatorio que es de gran ayuda.

Colocar un analgésico local.  Después del frio o calor y el masaje se recomienda aplicar una crema a base de algún analgésico como diclofenaco sódico, también es útil el uso de sustancias homeopáticas como el árnica.  Existen preparados que combinan estas sustancias con mentol, lo cual produce una sensación de calor que produce un gran alivio.

Cambiar lo que lo originó.  Para poder eliminar completamente ese dolor es necesario identificar que lo origino.  No hacemos nada si se hace toda esta rutina y se continúa adoptando posturas inadecuadas o si seguimos manejando mal el estrés y la tensión emocional.

Hacer estiramientos diarios.  Una buena práctica es hacer ejercicio diariamente.  Se recomienda hacer un ciclo corto de estiramientos del cuello.  Hay que hacer todos los movimientos de la cabeza varias veces al día.