Llega el fin del verano, vacaciones, cambios alimentarios, pequeños excesos y cambios horarios y además se junta con el cambio de estación. Nuestro organismo para afrontar esta nueva época con la vitalidad y energía necesaria necesita limpieza, depuración y equilibrio.

El cuerpo humano puede estar sometido constantemente a tóxicos que acidifican la sangre y que como consecuencia deterioran el sistema inmunológico haciéndolo susceptible a la enfermedad. Nuestro cuerpo tiene capacidad para autorecuperarse, pero la carga de elementos tóxicos que encontramos en el aire que respiramos y en los alimentos que comemos y bebemos es superior, en la mayoría de los casos, a la capacidad innata de nuestro organismo, por lo que es importante periódicamente una limpieza y depuración de forma que disminuimos el número de tóxicos y limpiamos y facilitamos las vías de evacuacíón de los mismos.

El Otoño y Primavera son los momentos idóneos para realizar una limpieza del organismo y consiste en:

Tiempo necesario

Suele ser suficiente con 21 días

Alimentación

No es necesario hacer un ayuno estricto en estos días, sino tener en cuenta determinadas pautas alimentarias, eliminar determinados alimentos e incrementar el consumo de otros que nos ayudan en el drenaje general del organismo y en la recuperación hepática. No es cuestión de pasar hambre, ni penurias, sino de combinar adecuadamente y de forma apropiada.

DIETA SANA

  • Líquido: Entre comidas 1,5l entre agua e infusiones. Evitar café, cafeína y gaseosas.
  • Desayuno: Fruta, zumos naturales preferiblemente no ácidos, cereales integrales no crudos con yogur y pan integral con aceite de oliva y tomate. Algo de queso fresco, frutos secos, malta, infusiones, achicoria y maca. Leches vegetales, etc.
  • Almuerzo: Fruta, pan integral (bocadillo) con queso de cabra u oveja, aceite de oliva, tortilla española o francesa, tomate, boquerones, etc.
  • Comida: Verduras crudas (ensaladas) y cocinadas, arroz integral y cereales integrales (cocidos o en brotes), cualquier tipo de pastas (integrales) y legumbres cocidas o en brotes (lentejas, garbanzos, soja, etc.). Pescado, mejor azul, carne de cordero (sin grasa) o de pollo de granja, pato o pavo, hasta tres veces ala semana. Huevos de granja pero no fritos. Nunca carne de cerdo ni embutidos (excepto jamón serrano de buena calidad o de york). Patatas, fruta.
  • Merienda: Yogur con fruta, plátanos, frutos secos e infusiones.
  • Cena: Mas o menos como la comida, también sopas o hervidos y purés de verduras, etc. Pan integral. Evitar grasas saturadas, embutidos y carne roja, harinas blancas refinadas, el exceso de sal, productos lácteos, café y el alcohol.

Ejercicio

Realizar diariamente ejercicio adaptado a la edad y condición física. Si actualmente no realiza ningún ejercício físico, con caminar 45 minutos al día va bien. El Yoga es una gran vía para ir tomando conciencia corporal y flexibilizando el cuerpo.

Suplementos

El drenaje se realiza con la ayuda de suplementos 100% vegetales que ayudan al cuerpo en el proceso de depuración siguiendo las siguientes funciones:

 

 

  • Estimulación emuntorial: Facilita el drenaje y la salida de tóxicos acumulados en el organismo. Los principales emuntorios que llevan a cabo estas funciones son el riñón, hígado y colón.
  • Higiene intestinal: regulación intestinal y metabólica; equilibrio del ecosistema in
  • testinal y tránsito, ayuda para regular los niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre.
  • Protección intestinal: Desparasitante y bactericida intestinal para tratar y prevenir los trastornos gastroinstestinales asociados a disbiosis intestinales.

 

 

Actualmente existen marcas comercializadas en herbolarios y farmacias que cumplen con las funciones ya mencionadas.

Se recomienda siempre antes de realizar el drenaje que este supervisado por un profesional cualificado.