La tortícolis congénita, es una actitud que adquiere la cabeza del bebé a causa de la contracción del músculo esternocleidomastoideo debido a una causa mecánica o adquirida antes de nacer (mal posición uterina).

  • Los síntomas que se podemos observar en el bebé son:
    • Cuello inclinado + rotación contraria
    • Restricción de la movilidad activa y pasiva del cuello
    • Deformidad craneal
    • Asimetría facial
    • Evolución psicomotora más lenta

    Como consecuencia de dicha falta de movilidad, normalmente la tortícolis congénita se asocia a una plagiocefalia, que es una malformación asimétrica de la cabeza que se produce por una presión constante en una zona del cráneo en formación del bebé.

  •  Normalmente es postnatal debido a:
    • La posición boca arriba durante la noche del bebé (para evitar la muerte súbita)
    • Tortícolis congénita
    • Parto múltiple o fórceps
    • Prematuridad

Según algunos profesionales de la osteopatía y fisioterapia la torticolis congénita es una posición antialgica que el recién nacido adopta. La torticolis es una solución imperfecta que se da a un dolor provocado por tensiones. Con ello, él bebe consigue una mayor comodidad.

Tanto la fisioterapia como la osteopatía pueden ayudarnos tanto a diagnosticar cual es el problema que presenta nuestro bebé. La osteopatía diagnosticará y tratará de forma no invasiva la deformación craneal asociada de nuestro bebé, mejorando la movilidad de su columna así como ayudando a restablecer la normalidad de su estructura craneal;  se encargará de mejorar el estado de dicha musculatura mediante técnicas de masaje clásico, movilizaciones pasivas, mediante estiramientos, y técnicas activas, a través de juegos, de la cabeza y cuello del bebé, siempre teniendo en cuenta el conocimiento del desarrollo motor y ontogénesis postural.

Los padres tienen un papel activo durante el tratamiento del problema, ya que serán los encargados de ayudar de forma activa al mantenimiento de una correcta higiene postural y movilidad activa del cuello mediante juegos y suaves estiramientos. Existe un programa de ejercicios recomendado por los especialistas, asociado al movimiento de la nuca y la movilidad ocular:

  • Poner una luz en el lado opuesto a la torticolis congénita.
  • Hablar al bebe desde el lado opuesto.
  • Hacerle seguir un objeto  a unos 30 cm, estimulando la rotación mientras se desplaza el objeto con una cadencia de tres veces hacia el lado opuesto  de la torticolis y una hacia el lado de la lesión.

Consideramos asimismo que un diagnóstico precoz es determinante para la consecución de una pronta y correcta solución del problema.